martes, 12 de enero de 2010

Filosófica patética carta de amor


Querida Mathilde:

Estoy viajando y me siento tan solo como en Lima, qué puedo hacer, no lo sé. Solo quiero estar contigo y hablar por largas horas, pero no puedo y te extraño. Sin ti este viaje se está convirtiendo en algo muy aburrido.
Al principio los museos, las combis y hablar con la gente llenaron mis días, pero ahora que tengo el tiempo libre para “descansar” prefiero estar en casa con mi computadora y miles de películas. Aunque un libro me dijo que debería salir más, acostumbrarme a la gente de lo contrario sería cada vez más difícil.
Mati quiero llorar y que mi madre me consuele, aunque es algo que ella no hizo con frecuencia y no creo que lo haga ahora, mucho menos cuando bordeo los 40 años. Ella es tan buena madre que ahora me está impulsando a volar, que salga de casa, que viva solo. ¿Será que necesita mi cuarto para alquiler? Aunque quiero llorar no puedo, no porque tenga vergüenza, sino por desgano. La soledad genera en mí tanto desgano que los días son más largos que mis sueños.
Anoche soñé:
La soledad es una amante dura, una decisión difícil y un temor incurable.
Cuando la esencia del ser se pierde en los brazos de está mágica mujer no sabe que los maravillosos días donde no importa el cuándo o el qué se volverán en una prisión de alta seguridad.
Todos disfrutan de los días en que la esposa está con el periodo menstrual, y mejor aún, se lleva a los hiperactivos consumidores de ritalin: sus queridos hijos a la casa de la madre por unos días. Entonces, el disfrute de la soledad es doble: la lejanía y la venganza. Es cuando dejamos que el sol abrace y el viento acaricie.
Pero, el que es esposo de la soledad, la busca como los adictos la droga. Aleja a los pocos que lo comprenden, miente a los muchos que no ve desde que se hicieron amigos. Sin saber que está preso, aunque su aparente libertad le diga que puede ir, y sin previo aviso a algún acompañante, al cine, al bar, a la cama. Se podrá decir “esto es libertad” y jamás podrá admitir que todo es tan efímero como irreal.

30/12/09
Ramón el librero

1 comentario:

Jamie Lee dijo...

Que bonita...es tan sentimiento.