Querida Mathilde:
Como todas las noches que miro el piso y las imágenes de mis recuerdos danzan bajo mis pies, sonrío y pienso que estás bien, que tienes la belleza de una mujer llena de poder. Entonces vuelvo a sonreír porque sé que aunque llegue nadando junto a ti ya te habrás olvidado de mi viejo rostro. Como todas las noches de luna llena, he apagado el televisor recordando a todos aquellos a quienes siempre he admirado porque no ven televisión. Como todas las noches que me siento a leer un pedazo de cielo, aunque está noche no fume, siento el universo entre mis dedos. Como todas las noches que abrazos el lado vacío de mi cama busco una taza de agua caliente para sentir que el calor de tus dedos acaricia mis labios. Como todas las noches que intento cumplir mi promesa de escribirte eternas cartas hablando de lo mucho que recorres mi memoria, he vuelto a coger la computadora, he escrito en mi estado: “desconectado” a fin de no sentir la tentación de alejarme de mi objetivo: escribirte y declarar que te amo sin importar la distancia.
Hoy he vuelto a escoger un libro de mi pobre librero, aunque, a veces pienso que solamente lo hago para sentir que no soy consumido por la caja boba, como si dentro de mí aún quedara algo de voluntad. Hoy he vuelto a escuchar música que no tiene sentido para mis oídos pero que mi corazón escucha a placer porque sé que entre las líneas que descifro encontraré las palabras que me conecten con tu corazón solitario, entonces escucho: “Ain't no mountain high /Ain't no vally low /Ain't no river wide enough, baby /If you need me, call me /No matter where you are / No matter how far/Just call my name / I'll be there in a hurry / You don't have to worry” (Marvin Gave). Hoy he estado leyendo lo que escribo mirando que las comas o los puntos en las íes sean correctos, y no pobres manchas sobre papel. Hoy he querido escribirte para llegar a estar un poco más cerca de ti. Sé que no puedo abrazarte y que no puedo perfumar los bites para que sientas, de alguna manera, que me importas mucho. Hoy he deseado estar a tu lado y bofetearte con el amor que llena el corazón de una madre al saber que su amado debe despertar de su sueño. Hoy me he equivocado por escuchar a mi corazón y acertado al seguir sus pasos.
En el camino a casa, a la cueva de tres por cuatro que llamo hogar, pienso en lo poco que sé de ti. No sé cómo te gustan los huevos fritos, si prefieres el té con mucha o con poca azúcar. Si el vodka te emborracha más rápido que la cerveza. No sé si duermes del lado derecho de la cama o si al despertar miras por tu ventana y sonríes al saber que la ciudad sigue igual a como la dejaste. No sé si te vistes de arriba primero o prefieres las prendas de abajo. No sé si canturreas en la ducha tus pensamientos o si te pierdes en un punto en el espacio pensando que la vida es un universo lleno de flores de abono. No sé si sujetas tus cabellos para dormir o si escribes en tu diario sobre las cosas que no quieres olvidar de cada día. No lo sé y quiero poder disfrutar los días descubriendo cada pregunta admirándote en cada amanecer. No sé mucho de ti y quiero poder descubrirte dormida en mi regazo.
Comprendo cuando dices que lo nuestro es una ilusión, que es un amor perfecto porque no nos vemos en realidad. Aunque yo crea que la amistad es un gran puente que nos permite descubrirnos. Dame la mano, acompáñame el camino a través de las lianas colgantes de nuestro puente. Sé que la distancia nos permite dibujar imágenes que nos son reales o que lo son pero no importan las imperfecciones. Yo creo que la distancia está en nuestra mente y en nuestra voluntad por seguir soñando. Sé que temes equivocarte cuando hablas sobre tu futuro. Sé que no quieres continuar estudiando porque ves que todo es difícil y encuentras pocos éxitos, sabes que yo creo que no importará que te diga que tú puedes continuar, que un trabajo puede ser lo mejor para ti o que lo siguas pensando porque solo tú debes elegir entre las pastillas o tu fuerza de voluntad. Sé que no sé si deba escribirte así. Esta noche seguiré a mi corazón y hablaré por él para decirte que: tú eres valiosa y tienes el poder de ser feliz. Mereces ser feliz y todo el universo está junto a ti en tu decisión.
Entonces tomaré prestadas las palabras que de joven guiaron mi solitario corazón cuando estuvo abandonado a las tormentas y penas porque era más fácil ver la oscuridad de mis manchas que el brillo de mis ojos. Sé que no soy tú y que tus fuerzas son mejores que las mías, pero no sé cómo decirte lo que quiero decirte.
“Hoy seré dueño de mis emociones.
Aprenderé este secreto de los siglos: Débil es aquel que permite que sus pensamientos controlen sus acciones; fuerte es aquel que obliga a sus acciones a que controlen sus pensamientos.
Todos los días cuando despierte, seguiré este plan de batalla antes de ser capturado por las fuerzas de la tristeza, de la autocompasión y del fracaso.
Si me siento deprimido, cantaré.
Si me siento triste, reiré.
Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo, me lanzaré adelante.
Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro, levantaré la voz.
Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos pasados.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas.
Hoy seré dueño de mis emociones.
Fragmento: EL vendedor más grande del mundo. Og Mandino
Al final de la noche dormiré pensando que leerás esto y te molestaras, reirás y tal vez, respiraras profundo para sentir que puedes seguir adelante con mi amistad. Al final de la noche dormiré tranquilo porque sentiré que he dicho aquello que mi alma danzaba entre mis dedos. Al final de la noche lloraré por no poder decirte esto mirándote a tus bellos ojos café acariciando tus cabellos pensando que “Nothing you can make that can't be made. /No one you can save that can't be saved. / Nothing you can do but you can learn how to be you in time./ It's easy. / All you need is love. /Love is all you need.” (The Beatles). Al final de la noche esperaré tu respuesta con el corazón en la mano porque eres mi noche final y mi esperanza al amanecer.
Te amo.
Te amo.
Julhians Sorel
22 /02/10